Comer sin gluten para combatir la celiaquía

Por: The Sun News

Desde columnas de revista hasta los pasillos del supermercado, el término "libre de gluten" ha aumentado su popularidad debido a la creciente concienciación de las personas sobre dietas más saludables. Las tendencias recientes asocian la comida sin gluten con la mejora de digestión, pérdida de peso, aumento de niveles de energía y disminución de síntomas del espectro autista. Con semejantes afirmaciones, se hace difícil no cuestionar si comer sin gluten puede mejorar la salud, especialmente la de los niños pequeños.

El gluten es una proteína que se encuentra de forma natural en el centeno, la cebada y todas las especies de trigo, incluyendo Kamut, espelta y durum. El gluten crea la elasticidad en la masa, proveyendo una textura aglutinante y delicada en los productos de panadería y muchos otros alimentos.

Según expertos en salud y nutrición de la Academy of Nutrition and Dietetics and the Celiac Disease Foundation, el gluten debe ser eliminado en la dieta de aquellas personas celíacas o no-celíacos con sensibilidad al gluten (NCGS). Para los celíacos, los alimentos que contienen gluten lanzan una producción de anticuerpos que dañan las paredes del intestino. Si estas personas no siguen una dieta estricta sin gluten, pueden sufrir de deficiencias de minerales y vitaminas, oseteoporosis, retrasos en el crecimiento y puede aumentar el riesgo de algunos tipos de cáncer.

En contraste, aquellas personas NCGS que consumen alimentos con gluten no producen estos anticuerpos peligrosos. Sin embargo, suelen sufrir de los mismos síntomas poco agradables de la misma manera que los celíacos- gases, hinchadez, diarrhea, pérdida de peso, fatiga, eczema, constipación, depresión, cambios de humor y dolores de cabeza.

Conocer los efectos a largo plazo sobre la salud de personas con estas enfermedades hace que muchos padres consideren eliminar el gluten de las dietas de sus hijos. Sin embargo, el gluten se encuentra en una variedad tan amplia de comida que si se elimina de manera innecesaria, estos niños pueden perder fuentes importantes de vitaminas y minerales necesarias para un buen crecimiento, como por ejemplo las vitaminas B y el hierro. Aquellos padres que imaginan que su hijo puede ser celíaco o sensible al gluten debe acudir a su médico para corroborrarlo con un diagnóstico clínico antes de cambiarle la dieta a su hijo.

El adoptar una alimentación libre de gluten puede ser un desafío, especialmente en el momento de transición y cuando se trata de compras en el supermercado y preparación de platos. Una buena recomendación es siempre elegir frutas y verduras frescas, frutas y hortícolas congeladas sin ingredientes adicionales, harina de maíz, arroz y leguminosas. Estos alimentos ya de por sí se encuentran en la dieta familiar y pueden ser más económicas si se compran en temporada.

Existen también otros alimentos que se pueden utilizar para reemplazar granos con gluten en recetas típicas, como por ejemplo el cassava, la soja, la patata, el sorghum, la quínoa, el amaranto, el teff, semilla chia, y harinas de nueces. También uno puede referirse a las etiquetas de los alimentos para ver si contienen gluten. Esta es una etiqueta voluntaria puesta por el productor que indica que ese producto contiene menos de 200 ppm de gluten, un nivel que puede ser consumido por una gran mayoría de pacientes celíacos.

El artículo original fue escrito por REBECCA CREASY - columnista de Sun News. Para ver el artículo completo (en formato PDF y en inglés), clique aquí.